solo
siempre cuesta un poquito
empezar a sentirse desgraciado
antes de regresar
a mis lóbregos cuarteles de invierno
con los ojos bien secos
por si acaso
miro come te vas adentrando en la niebla
y empiezo a recordarte.
siempre cuesta un poquito
empezar a sentirse desgraciado
antes de regresar
a mis lóbregos cuarteles de invierno
con los ojos bien secos
por si acaso
miro come te vas adentrando en la niebla
y empiezo a recordarte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario